Mas que la inevitabilidad de un pairing ficticio, sonrío por las batallas perdidas, por las empatadas y las ganadas. Porque Amor puede ser un hijo de re mil puta, y aún así, en medio de la pérdida, me hace reirme con alegría. ¿Alegría de que? Alegría de quererme, de tener desafíos mas grandes, de que Vida puede ser una mierda por momentos, pero aún siendo pura basura, es atrayente.
¿Suena ilógico? No me importa... Vida, Amor y Orgullo son ilógicos en sí mismos. ¿Qué mas da?.
¡A la mierda! El sabor de una simple batalla perdida, es tan amargo que lo dulce no significa nada a su lado... Porque lo ya ganado pierde el sabor tan tan rápido...











